LA RESPUESTA AL VIH EN ECUADOR

Los primeros casos de VIH en el Ecuador datan del año 1984 y desde entonces la epidemia ha mantenido una tendencia ascendente afectando sobre todo a las poblaciones clave: hombres que tienen sexo con hombres (HSH), mujeres trans femeninas (MTF) y trabajadores/as sexuales (TS), por lo que se considera una epidemia de tipo concentrada.

En estos más de 35 años se han realizado grandes esfuerzos a nivel nacional en donde la participación de estas poblaciones ha sido trascendental para el logro de importantes avances en la respuesta al VIH y el reconocimiento de los derechos humanos, pero aún existen brechas y desafíos que cumplir para lograr su pleno ejercicio y con ello contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.

Los hitos de la respuesta al VIH en Ecuador:

  • 1984: se notifica el primer diagnóstico de VIH+ en Ecuador.
  • 1987: se crea el Programa Nacional del VIH/sida (PNS) en el Ministerio de Salud Pública (MSP), que luego se convertiría en la Estrategia de Prevención y control del VIH.
  • 1998: en la Constitución Política del Ecuador se establece que el Estado garantizará el derecho a la salud y el acceso permanente e ininterrumpido a servicios de atención conforme a los principios de equidad, universalidad, solidaridad, calidad y eficiencia.
  • 2000: se promulga la Ley para la Prevención y Asistencia Integral del VIH/sida, que declara de interés nacional la lucha contra el síndrome de inmuno deficiencia adquirida (SIDA) y prevé que el Estado fortalecerá la prevención de la enfermedad, garantizará una adecuada vigilancia epidemiológica, facilitará el tratamiento a las personas afectadas y precautelará sus derechos.
  • 2001: se firma la Declaración de compromiso de lucha contra el VIH/sida de las Naciones Unidas (UNGASS) , en la que se incorpora el enfoque de derechos y la no discriminación en la lucha mundial contra la epidemia del VIH. También se decide aumentar la inversión en la lucha contra la epidemia a nivel mundial con la conformación del Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria (FM).
  • 2002: la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA) dicta medidas cautelares a favor de un grupo de más de 150 personas con VIH, a raíz de una demanda presentada en contra del Estado ecuatoriano inicialmente por 6 personas con VIH, y dispone al Estado ecuatoriano entregarles medicamentos antirretrovirales (ARV) a esas personas y a todas quienes lo necesiten.
  • 2002: el Ministerio de Salud Pública del Ecuador, a través del PNS desarrolla un programa de atención a las personas con VIH, que incluye la entrega de medicamentos ARV y la creación de clínicas de VIH (hoy Unidades de Atención en VIH) en varios hospitales de tercer nivel del país.
  • 2002: inicia la elaboración del Proyecto País para la Ronda 2 del Fondo Mundial y se conforma el Mecanismo de Coordinación País del Ecuador (MCP-Ec), como un espacio de coordinación de las instancias y sectores relacionados con el VIH y de control de la ejecución de los proyectos financiados por el FM, como parte de las respuestas nacionales al sida, la tuberculosis y la malaria. Se conforman algunos espacios de coordinación de las organizaciones de sociedad civil y de base comunitaria: Redes, Mesas Multisectoriales, Coordinadoras.
  • 2006: inicia la ejecución del Proyecto País VIH Ronda 2 del Fondo Mundial, con la participación del Ministerio de Salud Pública y CARE como receptores principales y algunas organizaciones de sociedad civil como sub receptores. La subvención dura hasta diciembre del 2010.
  • 2007: se elabora el Plan Estratégico Multisectorial de Respuesta Nacional al VIH-sida 2007 – 2015, con la participación de actores públicos, privados, academia y sociedad civil.
  • 2008: se aprueba una nueva Constitución del Ecuador, que reafirma la igualdad en el goce de derechos y la obligación del Estado de garantizar su cumplimiento. En su artículo 11 la Carta Magna reconoce el derecho a no ser discriminado o discriminada por ningún motivo, entre esos el vivir con VIH.
  • 2010: inicia la ejecución del Proyecto País VIH Ronda 9 del Fondo Mundial, que dura hasta diciembre del 2016 incluida su fase de extensión, con la Corporación Kimirina y el Ministerio de Salud Pública como receptores principales y la participación de algunas organizaciones de base comunitaria de las poblaciones claves como sub receptores.
  • 2012: se conforma el Comité Ecuatoriano Multisectorial de VIH-sida (CEMSIDA), máxima instancia constituida por todos los sectores del Estado, para definir las líneas estratégicas nacionales de política pública para el diseño, implementación, evaluación y financiamiento de la respuesta nacional al VIH.
  • 2017: inicia la ejecución del Proyecto País VIH, como parte del nuevo modelo de financiamiento del Fondo Mundial, que dura hasta diciembre del 2019, con el Ministerio de Salud Pública y Corporación Kimirina como receptores principales e implementadores de la subvención.
  • 2020: inicia la ejecución de una nueva subvención para VIH al Ecuador, con el Ministerio de Salud Pública como receptor principal y como sub receptores CARE y Kimirina.

EL PLAN ESTRATÉGICO NACIONAL DE RESPUESTA AL VIH

Es importante reconocer los esfuerzos que el país ha realizado para conformar instancias de coordinación multisectorial de la respuesta al VIH, así como el desarrollo de planes estratégicos nacionales.  Este trabajo de planificación ha tenido diversos resultados y sirve de referente para acciones presentes y futuras.

Actualmente se encuentra vigente el cuarto Plan Estratégico Nacional Multisectorial para la respuesta al VIH-sida e infecciones de transmisión sexual (ITS) 2018-2022, que se considera como “…un instrumento programático que articula la respuesta nacional para frenar el avance de la epidemia en nuestro país y contribuir al logro de las metas propuestas por la ONU en el marco del cumplimiento de los ODS, así como el Plan Nacional de Desarrollo 2017-2021, Toda una Vida”.

Misión:

Brindar la respuesta nacional mediante un instrumento programático basado en evidencia y la realidad nacional, para que los actores involucrados diseñen y prioricen acciones sostenibles en la prevención de la transmisión del VIH en la población general y en grupos de población clave, en el marco de los Derechos Humanos, la Universalidad, la Igualdad, la Equidad, la perspectiva de Género, la Interculturalidad y de la Participación Social.

Visión:

Articular servicios sostenibles en prevención, con una atención integral de calidad y que contribuyan a la disminución de nuevas infecciones de VIH, de la mortalidad por sida y del estigma y discriminación, para mejorar la calidad vida de las personas afectadas por la epidemia del VIH/sida.

Objetivo:

Disminuir la velocidad de crecimiento de la epidemia alineada a las estrategias mundiales de reducción y fin del VIH, mediante una respuesta multisectorial para la promoción y ejecución de políticas públicas que garanticen desde un enfoque de género y derechos humanos el acceso universal a la promoción, prevención y atención integral, así como la equidad, la inclusión, la interculturalidad, y la igualdad de oportunidades para las personas viviendo con VIH.

Líneas estratégicas:

1 Aseguramiento de la promoción de la salud y prevención del VIH/sida-ITS.
2 Garantía de la atención integral en la salud de las personas viviendo con VIH/sida – ITS.
3 Derechos humanos, estigma y discriminación.
4 Fortalecimiento institucional de la respuesta nacional al VIH.

Finalmente, en dicho Plan se manifiesta que a pesar de los grandes esfuerzos realizados a nivel nacional persisten todavía importantes retos para reducir la tasa de incidencia de VIH y garantizar una calidad de vida digna para las personas que viven con VIH y que para eso se “ha elaborado de manera participativa entre todos los actores involucrados en la respuesta, el Plan Estratégico Nacional Multisectorial como parte de la respuesta al VIH, siendo este el resultado de la voluntad y compromiso de alcanzar objetivos comunes nacionales ante la epidemia.”

EL CEMSIDA

Sin duda alguna, para lograr mayor efectividad en los esfuerzos que realizan los países para responder a la epidemia del VIH se requiere contar con una instancia de máximo nivel de dirección y coordinación estratégica, integrada por los principales actores de esa respuesta.

En ese contexto, en septiembre del 2011 mediante Acuerdo del Ministerio de Salud Pública No. 1083, se aprobó la creación del Comité Ecuatoriano Multisectorial de VIH/sida (CEMSIDA) cuya función principal es la de definir las “…líneas estratégicas nacionales de política pública para el diseño, implementación, evaluación y financiamiento de la respuesta nacional al VIH”.

En el Acta de su primera reunión, el 9 de noviembre del 2012, las y los participantes en el CEMSIDA definieron los siguientes como los principales fines de esta máxima instancia de la respuesta al VIH en Ecuador:

  1. Evitar las muertes a causa del sida, para lo cual se continuará con las políticas de acceso universal a tratamiento antirretroviral, con esquemas simplificados y óptimos, pensados para mejorar la adherencia y calidad de vida de las personas que viven con VIH.
  2. Lograr que en el Ecuador ningún niño o niña nazca con VIH en el 2015.
  3. Prevenir nuevas infecciones por VIH en las poblaciones más expuestas como personas trans, hombres que tienen sexo con hombres, personas privadas de la libertad y trabajadoras sexuales.
  4. Intensificar la prevención del VIH en adolescentes, jóvenes y mujeres en el marco de la salud sexual, reproductiva y la educación sexual, en estrecha articulación con la estrategia Nacional Intersectorial de Planificación Familiar (ENIPLA).
  5. Eliminar el estigma y discriminación por orientación sexual, trabajo sexual, condición de género, o por vivir con VIH.
  6. Desarrollar el Sistema de Protección de Derechos Humanos para las personas que viven con VIH, iniciando en los ámbitos laboral y social, y los sectores de salud y educación.
  7. Impulsar la protección social a niños afectados por el VIH y a personas con VIH en condiciones de vulnerabilidad social.

El CEMSIDA es presidido por el Ministerio de Salud Pública y está conformado por representantes de varias instituciones públicas, de la sociedad civil, de las personas que viven con VIH y de la academia, entre otras instancias.  Dicho Comité, desde su creación, ha tenido un débil accionar, con largos periodos de inactividad y la última vez que se reactivó fue en el año 2017 para elaborar el nuevo plan estratégico 2018-2022.

LA SOCIEDAD CIVIL EN LA RESPUESTA AL VIH

Nota: La siguiente información recoge parte de la historia de la participación de la sociedad civil en la respuesta al VIH en Ecuador. Fechas, nombres y hechos pueden faltar, por lo que si usted tiene detalles, fechas o cualquier otra información que pueda aportar a completar esta historia, agradecemos comunicarse a: info@comunidadesrespondiendoalvih.ec    Gracias por su apoyo.

Sin lugar a dudas a lo largo de casi 40 años de la epidemia del VIH, la sociedad civil organizada y las organizaciones comunitarias de poblaciones clave han desempeñado un rol trascendental para lograr muchos avances en temas de reivindicación de derechos y acceso universal a atención.

En el Ecuador ha sido igual, la sociedad civil organizada ha sido clave en la respuesta al VIH.  Junto con los colectivos de poblaciones clave (mujeres trans, hombres gay, trabajadoras y trabajadores sexuales, personas que viven con VIH) han jugado un rol protagónico en la lucha por sus derechos y en reducir el estigma y la discriminación que han sido objeto.

Resumen histórico de la respuesta al VIH desde la sociedad civil en Ecuador:

En la primera década desde el inicio de la epidemia, se conformaron varias organizaciones no gubernamentales (ONG) y organizaciones de base comunitaria (OBC).  Estas iniciativas en los primeros años se enfrentaron a grandes retos ligados a romper el estigma, la discriminación, la exclusión social y el miedo frente al VIH-sida, basado en el desconocimiento y la desinformación.  Las primeras organizaciones se crearon en las provincias que presentaban mayor incidencia de casos de VIH, principalmente Guayas, Pichincha y Manabí.

En el año de 1995 llega al Ecuador la Alianza Internacional contra el VIH/sida, ONG internacional que apoya la respuesta mundial a la epidemia en países en desarrollo y la movilización de las comunidades más afectadas para responder al VIH.  La Alianza inició sus actividades apoyando a la ONG ecuatoriana COMUNIDEC para que implemente un programa de fortalecimiento de las organizaciones comunitarias de poblaciones clave para que desarrollen capacidades que les permita responder al VIH con la participación activa de la sociedad civil.

Posteriormente en base a ese programa, en 1999 se crea la Corporación Kimirina, organización seleccionada por la Alianza Internacional contra el VIH/sida para que ejecute el Proyecto de Prevención Fronteras (PPF), durante los primeros años de la década del 2000.  Luego, esta organización ha sido receptora principal de las subvenciones VIH de Ronda 9 del Fondo Mundial (2010-2016) y del ciclo del nuevo modelo de financiamiento (2017-2019).

En ese contexto, algunas de las ONG que se conformaron en los primeros años de la epidemia, aunque tuvieron un rol protagónico en su tiempo de vida, dejaron de funcionar por diversas razones. Entre estas organizaciones se pueden mencionar: Fundación Siempre Vida; Fundación Dios, Vida y Esperanza; Fundación Amigos Por la Vida; FEDAEPS; Fundación Vivir.

A pesar de que estas iniciativas de sociedad civil ya no existen, su rol en los primeros años de trabajo en la epidemia fue vital para apoyar a las personas con VIH, defender los derechos humanos, combatir el estigma y la discriminación y promover el acceso a atención en salud, incluido el tratamiento antirretroviral.

Durante la segunda y tercera década, conforme iba avanzando la epidemia del VIH y su impacto en la sociedad, se conforman más organizaciones tanto para el trabajo en VIH como para promover los derechos de las poblaciones más afectadas por la epidemia.  Entre las que podemos mencionar están: Fundación Equidad, Asociación Alfil, Fundación SOGA, Fundación Vida Libre, Asociación Manantial, Grupo Apasha, Coalición Ecuatoriana de Personas que viven con VIH, Red Nacional de Trabajadoras Sexuales, Fundación Huellas, Asociación Silueta X, Proyecto Trans, FUTPEN, FULEV, Unidos Somos Más, Grupo de Auto apoyo de la Cruz Roja Ecuatoriana, Fundación VIHDA, Fundación Yunta, Fundación Una Luz en la Vida, Fundación Quimera, Fundación Pájara Pinta, ICW Ecuador, entre otras.

(Para la información sobre las organizaciones con trabajo en VIH-sida y poblaciones clave en Ecuador ver la base de datos en la página web) (link)

En esta etapa al inicio del nuevo milenio en adelante, concomitantemente con la aprobación de la Ley sobre VIH, la adhesión del Ecuador a la Declaración de compromiso de lucha contra el VIH/sida (UNGASS), el otorgamiento de medidas cautelares a un grupo de PVV por parte de la CIDH-OEA para que el Estado les brinde tratamiento y la conformación del Mecanismo de Coordinación País (MCP), entre otros aspectos, muchas de esas organizaciones se integran en coordinadoras provinciales, regionales o redes de VIH, a saber: Coordinadora de VIH/sida de Pichincha, Coordinadora sida Guayas, Red sida Azuay, Coordinadora sida El Oro.

Muchas de esas organizaciones de sociedad civil y los espacios de coordinación y articulación, a pesar de la falta de apoyo por parte del Estado, funcionaron durante la primera década del 2000 con importantes aportes en la ejecución de los primeros planes estratégicos nacionales y la primera subvención del componente VIH del Fondo Mundial.  Lamentablemente con el pasar del tiempo varias de esas organizaciones han desaparecido, como también los espacios de coordinación como redes y coordinadoras provinciales o regionales.  No obstante, el Mecanismo de Coordinación País del Ecuador ha funcionado como el principal espacio de coordinación de todos los actores involucrados en la respuesta al VIH y para efectos de viabilizar las subvenciones del Fondo Mundial.

Es importante también mencionar que Cruz Roja Ecuatoriana desarrolló acciones de respuesta a la epidemia desde el inicio de la misma, destacando la realización de las pruebas de diagnóstico con consejería pre y post prueba. Posteriormente desarrolló proyectos de prevención con jóvenes y acciones de coordinación multisectorial para la respuesta a la epidemia.

Fundación Sendas de Cuenca fue también de las primeras organizaciones con trabajo en otros temas que integró acciones y proyectos de respuesta al VIH en su trabajo.  Así también lo hizo CEMOPLAF, que integró la prueba de VIH con consejería en sus servicios, así como acciones de prevención con distintas poblaciones.  CARE internacional se integró a los esfuerzos en VIH con el proyecto UNIVIDA; y, Fundación Quimera con acciones de prevención con Trabajadoras Sexuales con el proyecto La Sala.

Las asociaciones locales de trabajadoras sexuales también han tenido un rol clave en la respuesta al VIH desde los primeros años, solo por mencionar algunas: Asociación de Trabajadoras Sexuales 21 de Septiembre (Esmeraldas), ASOPRODEMU (Quito), Asociación 20 de Abril (Guayaquil), Asociación de Mujeres cantón Milagro (Milagro), entre otras.

Luego, a partir del 2010 en adelante se da impulso a la creación de Mesas Multisectoriales de respuesta al VIH en varios cantones del país.  En estos espacios de coordinación multisectorial participaban varias instancias públicas y de sociedad civil.  Se sumaron también varios municipios a esta iniciativa que contó con el apoyo del proyecto Respuestas Multisectoriales al VIH/sida ejecutado por el Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD Ecuador).  De esas acciones, actualmente funciona el Comité Cantonal de VIH/sida de Guayaquil, la Mesa Multisectorial de VIH/sida del cantón Sucre y la Mesa Multisectorial de VIH/sida de Esmeraldas.

En ese contexto, surgen otras organizaciones y colectivos LGBTIQ+, de personas afectadas por el VIH y otros nuevos actores que se integran a la dinámica de la epidemia. Muchas de ellas se dedican a diversos temas sobre derechos de la diversidad sexual, del trabajo sexual y demandas de grupos específicos de personas con VIH, como jóvenes y mujeres, mediante acciones de información, educación y comunicación, alcance a pares e incidencia política. Podemos mencionar algunas de ellas: Red LGBTI del Azuay, Red de Jóvenes Positivos, Diálogo Diverso, Proyecto Transgénero, Colectivo GLBTI de Zamora, Fundación Alianza La Libertad, Fundación Trans Acción Preventiva, Horizontes Diversos, Asociación Goover de Trabajadores Sexuales, Plataforma MoVIHlízate, entre otras.

 

También es necesario mencionar la creación, en el año 2013, de la Plataforma Latinoamericana de Personas que Ejercen el Trabajo Sexual (PLAPERTS) en cuatro países de la región, entre ellos, Ecuador.

Desafíos de la participación de sociedad civil en la respuesta al VIH en Ecuador:

Evidentemente en la última década se ha producido un debilitamiento de la participación y desarticulación de las organizaciones sociales y de poblaciones clave en la respuesta al VIH, a la par de las nuevas dinámicas de la epidemia, lo que requiere de un gran compromiso y liderazgo de todas las organizaciones interesadas para reinventar, rearticular, revitalizar los espacios de coordinación y trabajo conjunto y que eso tenga un efecto positivo en el fortalecimiento organizativo y en la sostenibilidad de la respuesta al VIH.

Según sondeos realizados a varios líderes y lideresas de organizaciones con trabajo en VIH, los principales desafíos que se presentan son:

  • Acceder a nuevas fuentes de financiamiento para sostener las organizaciones y posibilitar la ejecución de proyectos.
  • Diversificar las fuentes de financiamiento, para no depender de una sola.
  • Superar la dependencia y promover la sostenibilidad, como parte de una respuesta integral.
  • Fortalecer las capacidades técnicas y políticas y de los y las integrantes de las organizaciones comunitarias.
  • Promover la contratación social y el financiamiento público de las organizaciones de sociedad civil (OSC) y organizaciones de base comunitaria (OBS) y valorar el trabajo que realizan para alcanzar a poblaciones de difícil acceso.