Cómo prevenir y tratar la “infodemia” del COVID-19

El término infodemia (o epidemia de la mala información) se emplea en el estudio y las intervenciones de las ciencias de las comunicaciones, las comportamentales y de la salud pública sobre la propagación de las informaciones falsas, la saturación informativa y los efectos de estas sobre las personas durante una crisis sanitaria (aguda o extendida en el tiempo, por ejemplo, el trabajo para controlar la comunicación del movimiento anti-vacunas). La desinformación puede enfermar y matar. A continuación, algunos consejos útiles para que la desinformación y saturación informativa no te afecte, evitando también que seas usado o usada como parte de una cadena de noticias falsas.

Busca la fuente de una noticia

Cuando aparece información sobre la salud, nuevos descubrimientos científicos, terapias curativas alternativas o medidas preventivas, lo primero que debes hacer es ir a la fuente de la noticia. Si la información es el resultado de la actividad de una persona profesional, de existencia real y especializada, además de su nombre y matrícula profesional, aparecerá su filiación a un centro de salud o universidad conocidos y prestigiosos. Inclusive puedes buscar en Internet que efectivamente la persona y su membresía a la organización sean verdaderas (debes encontrar varias publicaciones).

No te sobreexpongas a las noticias

Elige un par de medios que te resulten confiables y que tenga una buena reputación. Trata de ver una hora de noticias al día y leer solo aquello que te llama la atención. Está comprobado el efecto negativo en el ánimo y comportamiento de las personas que se saturan de información, más aún si están enfermos o en cuarentena. El televisor con las noticias de fondo o la radio en el carro tienen un efecto similar sobre ti, solo que es subconsciente. Piensa que, para completar 24 horas en una señal de cable de noticias, el 90% de los mismos contenidos son repetidos a lo largo del día (a veces con algún matiz que lo hace parecer diferente), la pobre producción periodística con el uso de redes sociales como fuente resulta, muchas veces, en reproducir noticias falsas y los tiempos de la “primicia” son las excusa para la falta del chequeo adecuado de las fuentes. Un porcentaje muy elevado de la información y las noticias que reproducen las redes sociales no son verídicas, ni provienen de fuentes serias.

Opinadores, invitados y panelistas

La mayoría de los programas de información general de la grilla televisiva, incluyendo los noticieros, usan y abusan de paneles e invitados, que hoy hablan del coronavirus, mañana de política y pasado sobre un hecho penal. Hay personas muy bien formadas para editorializar desde un costado político, sociológico o filosófico, pero la mayoría de los panelistas no tienen ninguna formación, mucho menos una especialización. Su rol es opinar, sobre todo, compartiendo su visión personal sobre temas cotidianos insignificantes, como de una crisis mundial. El resultado de esto es la banalización. Suelen empezar sus aportes con la afirmación “yo creo…”, ¿Qué valor tiene su visión personal para mantenernos informados?

La mayoría de los panelistas no tienen ninguna formación, mucho menos una especialización. Son opinadores. Imagen: The-scientist.com
Consulta las páginas de las agencias internacionales

Aun cuando haya críticas sobre el desempeño de algunas de las Agencias del Sistema de Naciones Unidas, todas ellas tienen información de buena calidad en sus páginas web. La principal fuente sanitaria es la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en América Latina y el Caribe. Visita sus páginas y publicaciones. Ante una crisis de gran magnitud como es ahora la COVID-19, suelen incluir una sección con folletos, de preguntas y respuestas dirigidas al público en general. Como también, en este caso, producen información sobre la relación del COVID-19 con el VIH, la tuberculosis y la diabetes, etc. Su razón de ser es asesorar y asistir a los Ministerios de Salud de los Estados miembro y, normalmente, el nivel técnico de sus funcionarios medios y especializados es alto.

El 14 de abril tuvo lugar el Webinario de actualización sobre COVID-19 y VIH. Mira la grabación https://youtu.be/vXa0EjxrE8o

No compartas noticias falsas

La eficacia de las noticias falsas, altamente sesgadas, sin asidero científico y de corte conspirativos está en la capacidad de propagación, dispersión y de viralización. Cuantas más personas reciban la “noticia” y la repliquen con colegas y amigos, se logra el efecto de sembrar exponencialmente las falsedades. Tú puedes ser parte de este mecanismo, cada vez que pones en tu muro, compartes en Twitter, Instagram o en un grupo de WhatsApp una noticia falsa.

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